Lunes , 29 Mayo 2017

Gran Premio de F1 de Brasil

La F1 ya ha comenzado a rodar en Brasil.

Llegar a este enorme país, el quinto mas poblado del mundo, admirar sus bellezas naturales y vivir de cerca su implicación con lo que significa una carrera de F1, es una experiencia única. Pisé por primera vez este circuito en 1996, y desde allí, no he faltado casi nunca a la cita brasileña. Hay que tener una cosa siempre presente: en Sao Paulo todo queda lonje, lejos en portugués. Incluso para trasladarte desde una punta a la otra de un barrio como el elegante Jardims, se puede demorar, fácilmente, una hora ¡Estamos hablando de un barrio! Los atascos suelen ser monumentales en hora punta en esta ciudad de casi veinte millones de habitantes. Este jueves, tuve que experimentarlo en carne propia. Iba hacia un acto publicitario de Fernando Alonso, y desde el circuito, haciendo un trayecto que normalmente puede emplear treinta minutos, me demoré más de dos horas. Luego del mismo, para desplazarme hacia el hotel, cuando debería haber tardado 20 minutos, me llevó más de una hora. Inaudito, pero así es Sao Paulo. Aún así, sigo insistiendo: el GP de Brasil es un sitio recomendable. Y mucha gente piensa lo mismo. La prueba está en que las tribunas se llenan, y encontrar un hueco en un hotel durante estos días en la capital paulista es algo sumamente complicado. Y más. Aquí se definieron los últimos cinco campeonatos, y este año puede volver a suceder lo mismo. Si es así finalmente, aclaremos que el único que puede ganarlo es Alonso. Esta es la cuarta vez que puede ganar un título. Dos veces lo logró, aquí en Interlagos, en 2005 y 2006. En 2007, todos sabemos lo que pasó con la última carrera con McLaren. Esta vez, con más cosas a favor pero con las matemáticas aún rebeldes, puede volver a coronarse. Lo sabremos este fin de semana.

 Este viernes comenzó el ruido grande en Brasil. Los primeros movimientos de piezas en el trazado que coronó a los últimos cinco campeones del mundo, parecieron ser un claco de lo que se vivió en Corea, dos semanas atrás. En la primera de las dos sesiones, hemos visto a un Fernando Alonso que no mostraba todo su potencial. Probando cosas nuevas como el nuevo difusor trasero, al cual tuvieron que poner a punto en esa sesión matinal. Allí, Fernando solo pudo ser 13º, mientras veía que los RedBull eran los mejores. Sobre el final de la sesión, llegó otra sorpresa: la rotura de motor. No hay que alarmarse: estaba previsto de que sucediera. Quizás no en ese momento, pero una vuelta mas si que podría haber durado. Es una práctica habitual en la F1 de estos tiempos. Hay ocho motores a disposición para cada piloto durante una temporada, con ellos se las tienen que arreglar y si quieren usar un noveno propulsor, serían penalizados. Por eso, los mismos se administran a conciencia, exprimiéndoles hasta el último kilómetro útil. Este viernes en Interlagos, estaba previsto hacerlo en el Ferrari de Alonso, pero el motor dijo basta alrededor de cinco kilómetros antes de tiempo.

La segunda sesión de entrenamientos trajo la normalidad a Ferrari. A pesar de que Felipe Massa ha tenido un inconveniente relacionado con el cambio, ambos coche se mostraron competitivos y como sucedió en Corea, los resultados de la primera sesión de entrenamientos fueron ampliamente superados y ambos se colocaron en posiciones de vanguardia. Las palabras de Alonso, por su parte, fueron tranquilizadoras. No hay que preocuparse. No porque vaya a usar un motor usado es que vaya a tener menos rendimiento en lo que queda de fin de semana en Brasil, y su coche fuese a tener menor rendimiento. La diferencia entre un motor usado moderadamente, y uno nuevo, es muchas veces imperceptible. Es tan pequeña, que sería imposible medirla. Lo que diferencia un motor de otro es el porcentaje de riesgo para la fiabilidad. Ahí si que no es lo mismo. Los riesgos avanzan a medida que aumentan los kilómetros. Las piezas internas tienen una limitada vida útil. Pero los controles en estos componentes de un F1 son tan exhaustivos que incluyen, en todos los casos, un análisis de desgaste de materiales de lo más sofisticado. Y en ellos, se detectan cualquier tipo de fisura y probabilidad de rotura. Pero algunas veces, los motores no avisan. Ocurrió con el de Sebastián Vettel en Corea y perdió gran parte de sus opciones al título. Pero no hay fantasmas alrededor del de Alonso aquí en Interlagos.

Los RedBull serán los grandes dominadores de este GP de Brasil. Al menos hasta el sábado a la tarde, estarán allí arriba. Todo el mundo sabe que será casi imposible desbancarles de la primera fila de la parrilla. Ambos pilotos están tan especialmente motivados para ganarse entre sí, que harán lo imposible por demostrar que uno es mejor que el otro. La guerra interna entre Vettel y Webber, lejos de amilanarse, sigue en su máximo esplendor. Unas picantes declaraciones de Mark Webber hace unas horas, agregaron mas condimento a una lucha que ya de por sí, no tenía necesidad de tenerlo. Lo que hay entre los dos pilotos de RedBull no parece tener fin ni solución, así como las diferencias entre Webber y su equipo. El australiano sigue pensando que la escudería pretende a Vettel antes que a él, y puede que tenga razón. Hay hechos que hablan muy claros de que así es. Uno de ellos es que llegados a este punto, con Vettel casi excluído de la lucha por el Mundial, el equipo no se decide por Webber. Aún siguen pensando en que Vettel tiene opciones, pero es probable que este fin de semana terminen por decantarse por alguno de los dos de forma definitiva. Antes de que veamos la bandera a cuadros de la última carrera, en Abu Dhabi, seguro que los candidatos serán menos que cinco. Probablemente sean dos, o máximo tres. Allí se van a acabar las disputas internas y quizás la guerra interna de los hombres de RedBull.

Donde seguro que no habrá disputas después de esta carrera será en McLaren. Con Button prácticamente descartado en sus opciones en el Mundial, con dejar pasar esta carrera lo tendrá claro. Y como Massa, deberá intentar ayudar a su compañero en una hipotética final en Abu Dhabi. Hamilton necesita la victoria de forma imprescindible, como Vettel y Webber, pero con un coche de menor rendimiento. Por mérito propio sigue estando allí, discutiendo cada sesión de entrenamientos con los grandes líderes, y mezclándose como puede con los mejores. Ha tenido cuatro carreras difíciles, algunas con errores propios y otra, la de Japón, donde si bien siguió equivocándose (en entrenamientos se salió de pista y dañó su coche) tuvo problemas mecánicos y no sumó los puntos que esperaba. En Corea perdió la posibilidad de ganar al salirse de pista levemente, pero lo suficiente para perder el liderato y dejárselo a Alonso en bandeja.

 

Así están las cosas de cara a esta definición de Brasil. Una carrera que puede deparar alegrías o…posponerlas una semana más. Queda poco para saberlo.

[optin-cat id=3826]

Te puede interesar...

CONFORTAUTO EN EL ÚLTIMO SPOT DE TV DE HANKOOK

La red de talleres ofrece en todos sus centros la gama más completa de neumáticos ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *