Las fugas más habituales en los coches, ¿qué significan y cómo identificarlas?

Descubrir fugas en los coches es una de las causas de mayor preocupación por parte de los conductores. No obstante, no todas tienen la misma importancia ni gravedad. En esta entrada te explicamos a qué puede deberse esa mancha debajo de tu coche, y cuándo es el momento de llamar a alguno de tus talleres más cercanos para llevarlo a reparar.

Si pierdes líquido refrigerante, busca talleres cuanto antes

El líquido refrigerante es una de las fugas más fáciles de detectar, ya que los fabricantes lo tiñen intencionadamente de colores vivos para hacer más fácil su identificación. Otras de sus características son su olor dulzón y una densidad similar a la del agua.

Este fluido sirve para evitar que el motor se caliente en exceso cuando está en funcionamiento. En consecuencia, no podrás circular muchos kilómetros con esta avería. Te recomendamos que, en cuanto observes este fallo, revises el nivel del depósito y acudas a un taller de confianza para solucionarlo. Si el líquido está muy bajo, procura parar cada poco y dejar que el coche se enfríe por completo hasta que llegues a tu destino.

La fuga del líquido de frenos es una avería peligrosa

Sabrás que estás perdiendo líquido de frenos cuando veas un fluido de color entre amarillo y marrón claro. Su textura es resbaladiza y tiene un olor muy intenso. Otra de las formas de identificar esta avería es fijarte en si la mancha se encuentra cerca de las ruedas.

Aunque la pérdida suele ser progresiva, si la adviertes debes buscar talleres cerca de tu posición inmediatamente. Y es que este problema podría hacerte perder el control del coche. Si notas que los frenos no te responden, trata de disminuir tu velocidad ayudándote del motor.

Presta atención a los escapes de aceite del motor

Cuando estés perdiendo este tipo de aceite apreciarás que se desprende un líquido oscuro, entre marrón y negro. Será más turbio a medida que vaya pasando el tiempo desde el último cambio. El charco, que suele comenzar siendo muy pequeño, estará situado debajo del motor.

A diferencia de las dos averías anteriores, no tienes la necesidad inminente de acudir a reparar la avería, pero no olvides que la lubricación resulta indispensable para asegurar la longevidad de tu vehículo. Reparar las juntas, las tapas de las válvulas o el cárter siempre será más económico que cambiar el motor.

fugas aceite motor

El fluido de la transmisión, otro aceite del que estar pendiente

Por su textura, el aceite de transmisión se puede confundir con el del motor; por eso, para evitar confusiones, los fabricantes lo tiñen de color rojo. Así te resultará más fácil identificarlo. Cuanto más usado esté, más se oscurecerá. Por tanto, puede llegar a presentar una tonalidad tostada, cercana al marrón. También puede identificarse por su intenso olor.

Además de por las manchas bajo el coche, las fugas del líquido de transmisión se harán notar en la conducción. Si tu vehículo es automático comprobarás que los cambios de marcha se realizan de forma más brusca, y si es manual notarás que cuesta encajar la palanca de cambios. En cualquier caso, se trata de una avería grave y necesitarás llevar tu coche a revisión.

¿Son problemáticas las fugas del aire acondicionado?

Cuando has estado utilizando el aire acondicionado es frecuente que se acumule condensación en el circuito. Esta se elimina a través de un sistema de drenaje que expulsa agua clara y transparente. En este caso no se trata de un problema: el propio circuito está diseñado para funcionar así. Por tanto, si ese es tu caso no tendrás que preocuparte.

Como has podido comprobar, la mayoría de fugas en los coches son sinónimo de averías importantes, que pueden implicar accidentes u otros fallos graves. Acudir al establecimiento más cercano de la red de talleres Confortauto te ayudará a poner una solución cuanto antes.

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