Síntomas de que ha llegado la hora de cambiar el limpiaparabrisas. ¡No los ignores!

«Solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena». Este popular dicho es perfectamente aplicable a la necesidad de cambiar los limpiaparabrisas. Solo te percatas de que están destrozados cuando, después de una larga sequía, cae una buena tormenta. Entonces es cuando buscas el taller de confianza más cercano donde puedan cambiarlas a toda prisa. Pero, ¿cómo puedes anticiparte a eso? Te lo explicamos.

Síntomas de que las escobillas del limpiaparabrisas ya no sirven para nada

En España tenemos, en general, climas bastante extremos. Pasamos del calor seco a las grandes lluvias torrenciales, el granizo, la nieve o las heladas. En muchos lugares, las diferencias entre el día y la noche en grados de temperatura o humedad son verdaderos abismos, que someten a un material sensible, como la goma, a alteraciones físicas difíciles de soportar. Todo esto provoca un fuerte deterioro que lleva a que su funcionalidad se vea anulada.

Las escobillas del limpiaparabrisas son fundamentales para la seguridad. Y, aunque deberíamos cambiarlas una vez al año, es frecuente que no les demos importancia y  aguantemos con ellas un tiempo. Es entonces cuando notas que hay zonas que no limpian bien, o que dejan marcas o rastros sobre el cristal. Pero, como todavía ves, sigues adelante con su uso en mal estado. Incluso encontrarás a gente que, cuando los limpiaparabrisas terminan por dividirse y cortarse, sigue usándolos con un trozo de goma colgante que oscila al ritmo de su vaivén.

A veces este deterioro puede reducirse si tienes la precaución de hacer funcionar los limpiaparabrisas de vez en cuando durante los meses secos, hidratando la goma con agua. De otra forma, se quedan adheridos al mismo cristal, casi fundiéndose con él por el calor, y cuando vayas a usarlos por necesidad, parece que no pueden arrancar y se rompe la goma.

Las señales más evidentes de su mal estado las tienes en su agrietamiento, su endurecimiento y su aspecto mate. Cuando veas unas gomas de escobillas así no lo dudes, hay que cambiarlas. Pero si quieres verificarlo, no tienes más que hacerlas funcionar: si no se rompen harán ruido, dejarán marcas en el cristal, parecerán resbalar sobre la superficie sin retirar el agua, o habrá zonas dentro de su barrido que parezcan empañadas o sucias.

cambiar limpiaparabrisas

No dudes en cambiarlas cuanto antes

Ni siquiera deberías esperar a que aparezcan estos síntomas. En cuanto se aproxime la temporada de lluvias, lo conveniente es que revises su estado. Comprueba que no están adheridas, y verifica su flexibilidad y su brillo. Tras esta revisión visual, haz una prueba funcional vertiendo agua en el parabrisas y simulando una situación de lluvia más o menos intensa. Si las escobillas no son capaces de evacuar el agua en cada pasada, o dejan cualquier tipo de rastro, cámbialas.

En los talleres Confortauto siempre encontrarás escobillas compatibles con tu coche. El cambio es rápido, y no merece la pena poner en riesgo tu vida y la de los tuyos. Incluso es conveniente que, cuando las cambies, adquieras otro juego para llevarlo como repuesto en el maletero. Sobre todo si vives en una zona con una climatología cambiante y que someta a estrés a tus limpiaparabrisas.

Estés donde estés, busca tu taller de confianza más cercano y asegúrate de llevar unas escobillas en buen estado o, si es necesario, cambiar los limpiaparabrisas. Incluso en verano es imprescindible: una tormenta aislada puede dejarte ciego si tus escobillas no funcionan. Si vienes a Confortauto, nuestros expertos estarán encantados de atender cualquier duda que tengas al respecto.

[optin-cat id=3826]

Te puede interesar...

averías

Las 8 averías más comunes en los coches

Cuando se producen un fallo en el funcionamiento de nuestro vehículo, es necesario recurrir a un ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *