Consejos de conducción con la gota fría

Si te dispones a desplazarte en condiciones meteorológicas adversas, deberías tomar nota de los siguientes consejos de conducción. Ten en cuenta que la lluvia puede resultar un impedimento grave para la circulación, y desembocar en situaciones de lo más peligroso. Sé siempre prudente y presta atención a nuestras recomendaciones.

1. Planifica tus viajes con antelación

Te recomendamos que eches un vistazo a las predicciones meteorológicas, y que lo hagas siempre en páginas fiables, como AEMET. Si las previsiones del tiempo no son buenas y tu viaje es prescindible, evítalo.

Sin embargo, hay ocasiones en las que tus obligaciones impiden anular un desplazamiento. Si es tu caso, lo que has de tener en cuenta es que la lluvia es el fenómeno meteorológico más peligroso para la conducción. No olvides que llega a incrementar la cantidad de accidentes, en comparación con una jornada sin precipitaciones, en un 8 %. Por consiguiente, te va a tocar adaptar tu circulación a las especiales condiciones del día.

2. Cuidado con los primeros compases de la lluvia

Justo cuando empieza a llover se producen los mayores riesgos para los conductores. Esto se debe a que la mezcla del agua con el polvo de las carreteras crea una especie de barro o pasta que resulta de lo más resbaladiza. Posteriormente, la mayor acumulación de agua va a retirar numerosos residuos de las vías, lo que va a permitir que el estado del firme se torne más homogéneo, pero a costa de otros problemas.

3. Adapta la velocidad

Recuerda siempre que tienes que adaptar tu circulación a las condiciones que la vía tenga en cada momento. Si la lluvia disminuye la visibilidad, y casi siempre lo hace, no olvides disminuir tu velocidad consecuentemente.

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4. Aumenta la distancia de seguridad

Este consejo está muy relacionado con el anterior. Te recordamos que, cuando el asfalto es resbaladizo, el efecto de los frenos no va a ser igual que sobre terreno seco. Tu vehículo se va a desplazar más metros antes de detenerse, por muy fuerte que pises el pedal del freno. Así que, si quieres evitar colisiones con los vehículos que te preceden, te conviene incrementar prudencialmente la distancia de seguridad que guardas con ellos.

5. Cuidado con el aquaplaning

Sin duda, el hidroplaneo es uno de los peligros más relevantes a los que vas a tener que enfrentarte cuando salgas a conducir bajo la lluvia. Se da cuando se forma una ligera capa de agua sobre tus ruedas. Esto ocurre porque los neumáticos han sido incapaces, con sus surcos y dibujos, de evacuar la suficiente cantidad de agua de su superficie, resultando en que tu coche pierda por completo la adherencia con el asfalto.

Eludir este inconveniente pasa por evitar las balsas de agua y reducir la velocidad por debajo de los 60 km/h. Pero, ¿qué puedes hacer si ya estás pasando por el problema? Lo primero es mantener la calma. En ningún caso tienes que acelerar o frenar bruscamente; solo mantén la dirección con la que entraste en el charco. Como mucho, corrígela levemente.

6. Los neumáticos son esenciales

Coloca en tu vehículo unos neumáticos especiales para lluvia o de invierno. Aparte de comprobar que estén hinchados a la presión adecuada, es interesante que compruebes que su dibujo supera los 1,6 mm de profundidad reglamentarios. Mejor si se acerca a los 3, pues así desalojará el agua de forma más efectiva.

Sigue estos consejos de conducción en situaciones de lluvia y viento, y apuesta por la prudencia. Y, ante la más mínima duda, dirígete al establecimiento más cercano de la red de talleres Confortauto. ¡Estaremos encantados de ayudarte!

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