miércoles , 21 octubre 2020

Es hora de hacer la puesta a punto de la calefacción del coche. ¡Que no te pille desprevenido!

La calefacción del coche es un elemento del que solemos olvidarnos en verano. Y es normal: las altas temperaturas hacen que ni siquiera le prestemos atención. Por eso muchas veces, cuando llega el frío, nos encontramos con que no funciona. Una circunstancia que nos obliga a llevar el vehículo a nuestro taller de confianza.

Cómo acometer el mantenimiento de la calefacción de tu coche

El principal motivo de avería del sistema calefactor es la falta de uso. Por ello resulta conveniente que lo enciendas cada cierto tiempo, aunque haga calor. Puedes ponerla en marcha durante unos minutos cada uno o dos meses. Y siempre tienes la opción de abrir las ventanillas para evitar que el habitáculo se caliente en exceso; incluso puedes realizar esta operación sin permanecer dentro del coche.

Igualmente, te aconsejamos que esperes a que el motor esté caliente para activar la calefacción. Así funcionará aprovechando el calor de este. Si todavía está frío, el sistema deberá llevar a cabo un mayor esfuerzo para calentar el interior de tu coche. En el mismo sentido, para aprovechar al máximo la calefacción, es recomendable que la dirijas bien. Con este gesto no se perderá calor. La forma correcta de hacerlo es direccionando los tubos hacia el parabrisas y los pies. Recuerda que el calor tiende a ascender, y en consecuencia, haciéndolo de este modo abarcarás la totalidad del habitáculo del vehículo.

En todo caso, si tienes algún tipo de duda lo idóneo es que lleves el coche a tu mecánico de confianza para que revise la calefacción. Sobre todo si vives en una zona fría. Por ejemplo, si vives en el norte de la península no dudes en acudir a un taller en Vitoria, Burgos o Logroño, lugares en los que las temperaturas descienden en picado al terminar el verano.

calefacción coche

Principales averías del sistema de calefacción

Como te indicábamos, la principal causa del mal funcionamiento de la calefacción es su falta de uso. Esta circunstancia provoca que la válvula encargada de regular la llegada del refrigerante al sistema se estropee, y este no caliente. Otro motivo frecuente es, precisamente, la falta de este líquido: en ocasiones se producen grietas en determinadas partes del motor por las que sale ese fluido, sin llegar al radiador.

Es aconsejable que revises los niveles de refrigerante cada cierto tiempo y que busques en el manual del fabricante cuáles son los niveles correctos y qué tipo de líquido es el recomendado para tu coche. Ten en cuenta que nunca debes mezclar dos clases diferentes. Y recuerda que esta comprobación debe hacerse con el motor frío.

Pero existen más motivos por los que la calefacción de tu vehículo puede estropearse. Por un funcionamiento defectuoso de la bomba de agua, por fallos en las electroválvulas o en el termostato, por la obstrucción de algún manguito de agua… Un mal funcionamiento de este sistema puede deberse, incluso, a una deficiencia en el motor que le impida alcanzar la temperatura necesaria para que el calor llegue a la calefacción. Recuerda que el sistema funciona gracias al calentamiento del motor, y que una vez superados los correspondientes filtros, este se encargará de caldear el habitáculo. Por tanto, si el motor está frío, no llegará suficiente calor al interior.

En definitiva, y para aclarar cualquier duda sobre el buen funcionamiento de la calefacción del coche, lo aconsejable es que visites a tu mecánico de confianza. Lo idóneo es que lo hagas antes de que llegue el frío o de que la avería vaya a más. Acude al taller Confortauto más cercano a tu domicilio para que te asesoremos de forma personalizada.

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